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«Sólo en comunión fructifica el carisma» EG 130
El Adviento
¿Qué es el Adviento?
El Adviento es el
comienzo del Año Litúrgico, empieza el domingo más próximo al 30 de noviembre y
termina el 24 de diciembre. Son los cuatro domingos anteriores a la Navidad y
forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.
El término "Adviento" viene del latínadventus, que significa venida, llegada. El color usado en la liturgia de la Iglesia durante este tiempo es el morado. Con el Adviento comienza un nuevo año litúrgico en la Iglesia,
El término "Adviento" viene del latínadventus, que significa venida, llegada. El color usado en la liturgia de la Iglesia durante este tiempo es el morado. Con el Adviento comienza un nuevo año litúrgico en la Iglesia,
El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera
del Señor.
Se puede hablar de dos
partes del Adviento:
Primera Parte
Desde el primer domingo
al día 16 de diciembre, con marcado carácter escatológico, mirando a la venida
del Señor al final de los tiempos;
Segunda Parte
Desde el 17 de diciembre
al 24 de diciembre, es la llamada "Semana Santa" de la Navidad, y se
orienta a preparar más explícitamente la venida de Jesucristo en las historia,
la Navidad.
Las lecturas bíblicas de
este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera
lectura), también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento
señalando la llegada del Mesías. Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son
los modelos de creyentes que la Iglesias ofrece a los fieles para preparar la
venida del Señor Jesús.
Fuente: Aciprensa.
Oraciones de la noche (Adviento)
Si
tienes tiempo para estar tumbado en tu sofá mirando la tele, también
lo tendrás para rezar plegarias tan interesantes como estas antes de ir a la
cama a descansar.
Ánimo.
I
Jesucristo, Palabra del Padre,
luz eterna de todo creyente:
ven y escucha la súplica ardiente,
ven, Señor, porque ya se hace tarde.
Cuando
el mundo dormía en tinieblas,
en tu amor tú quisiste ayudarlo
y trajiste, viniendo a la tierra,
esa vida que puede salvarlo.
en tu amor tú quisiste ayudarlo
y trajiste, viniendo a la tierra,
esa vida que puede salvarlo.
Ya
madura la historia en promesas,
sólo anhela tu propio regreso;
si el silencio madura la espera,
el amor no soporta el silencio.
sólo anhela tu propio regreso;
si el silencio madura la espera,
el amor no soporta el silencio.
Con
María, la Iglesia te aguarda
con anhelos de esposa y madre,
y reúne a sus hijos en vela,
para juntos poder esperarte.
con anhelos de esposa y madre,
y reúne a sus hijos en vela,
para juntos poder esperarte.
Cuando
vengas, Señor, en tu gloria,
que podamos salir a tu encuentro
y a tu lado vivamos por siempre,
dando gracias al Padre en el reino. Amén.
que podamos salir a tu encuentro
y a tu lado vivamos por siempre,
dando gracias al Padre en el reino. Amén.
II
Mirad las estrellas fulgentes brillar,
sus luces anuncian que Dios ahí está,
la noche en silencio, la noche en su paz,
murmura esperanzas cumpliéndose ya.
Los
ángeles santos, que vienen y van,
preparan caminos por donde vendrá
el Hijo del Padre, el Verbo eternal,
al mundo del hombre en carne mortal.
preparan caminos por donde vendrá
el Hijo del Padre, el Verbo eternal,
al mundo del hombre en carne mortal.
Abrid
vuestras puertas, ciudades de paz,
que el rey de la gloria ya pronto vendrá;
abrid corazones, hermanos, cantad
que vuestra esperanza cumplida será.
que el rey de la gloria ya pronto vendrá;
abrid corazones, hermanos, cantad
que vuestra esperanza cumplida será.
Los
justos sabían que el hambre de Dios
vendría a colmarla el Dios del Amor,
Su Vida en su vida, Su Amor en su amor
serían un día su gracia y su don.
vendría a colmarla el Dios del Amor,
Su Vida en su vida, Su Amor en su amor
serían un día su gracia y su don.
Ven
pronto, Mesías, ven pronto, Señor,
los hombres hermanos esperan tu voz,
tu luz, tu mirada, tu vida, tu amor.
Ven pronto, Mesías, sé Dios Salvador. Amén.
los hombres hermanos esperan tu voz,
tu luz, tu mirada, tu vida, tu amor.
Ven pronto, Mesías, sé Dios Salvador. Amén.
III
Alegría de nieve
por los caminos.
Todo espera la gracia
del Bien nacido.
Alegría de nieve
por los caminos.
Todo espera la gracia
del Bien nacido.
En
desgracia los hombres,
dura la tierra.
Cuanta más nieve cae,
más cielo cerca.
dura la tierra.
Cuanta más nieve cae,
más cielo cerca.
La
tierra tan dormida
ya se despierta.
Y hasta el hombre más muerto
se despereza.
ya se despierta.
Y hasta el hombre más muerto
se despereza.
Ya
los montes se allanan
y las colinas
y el corazón del hombre
vuelve a la vida. Amén.
y el corazón del hombre
vuelve a la vida. Amén.
Fuente: Aciprensa
ORACIONES DE LA MAÑANA
(ADVIENTO)
Todas estas plegarias han sido extraídas de
"Himnos de la Liturgia de las Horas" de la Iglesia Católica.
Ahora que estamos en el Adviento, este precioso tiempo litúrgico
que nos prepara para la venida del Señor, sería interesante que empezaras el
día con alguna de estas lindas oraciones. Luego... no olvides ducharte como
siempre y desayunar!
I
De luz nueva se viste la tierra,
porque el sol que del cielo ha venido
en el seno feliz de la Virgen
de su carne se ha revestido.
De luz nueva se viste la tierra,
porque el sol que del cielo ha venido
en el seno feliz de la Virgen
de su carne se ha revestido.
El
amor hizo nuevas las cosas,
el Espíritu ha descendido
y la sombra del que es poderoso
en la Virgen su luz ha encendido.
el Espíritu ha descendido
y la sombra del que es poderoso
en la Virgen su luz ha encendido.
Ya
la tierra reclama su fruto
y de bodas se anuncia la alegría,
el Señor que en los cielos moraba
se hizo carne en la Virgen María.
y de bodas se anuncia la alegría,
el Señor que en los cielos moraba
se hizo carne en la Virgen María.
Gloria
a Dios, el Señor poderoso,
a su Hijo y Espíritu Santo,
que en su gracia y su amor nos bendijo
y a su reino nos ha destinado. Amén.
a su Hijo y Espíritu Santo,
que en su gracia y su amor nos bendijo
y a su reino nos ha destinado. Amén.
II
Preparemos los caminos
ya se acerca el Salvador
y salgamos, peregrinos,
al encuentro del Señor.
Preparemos los caminos
ya se acerca el Salvador
y salgamos, peregrinos,
al encuentro del Señor.
Ven,
Señor, a libertarnos,
ven, tu pueblo a redimir;
purifica nuestras vidas
y no tardes en venir.
ven, tu pueblo a redimir;
purifica nuestras vidas
y no tardes en venir.
El
rocío de los cielos
sobre el mundo va a caer,
el Mesías prometido,
hecho niño, va a nacer.
sobre el mundo va a caer,
el Mesías prometido,
hecho niño, va a nacer.
De
los montes la dulzura,
de los ríos leche y miel,
de la noche será aurora
la venida de Emmanuel.
de los ríos leche y miel,
de la noche será aurora
la venida de Emmanuel.
Te
esperamos anhelantes
ya sabemos que vendrás;
deseamos ver tu rostro
y que vengas a reinar.
ya sabemos que vendrás;
deseamos ver tu rostro
y que vengas a reinar.
Consolaos
y alegraos,
desterrados de Sión,
que ya viene, ya está cerca,
Él es nuestra salvación.
desterrados de Sión,
que ya viene, ya está cerca,
Él es nuestra salvación.
III
Ya muy cercano, Emmanuel,
hoy te presiente Israel,
que en triste exilio vive ahora
y redención de ti implora.
Ya muy cercano, Emmanuel,
hoy te presiente Israel,
que en triste exilio vive ahora
y redención de ti implora.
Ven
ya, del cielo resplandor,
Sabiduría del Señor,
pues con tu luz, que el mundo ansía,
nos llegará nueva alegría.
Sabiduría del Señor,
pues con tu luz, que el mundo ansía,
nos llegará nueva alegría.
Llegando
estás, Dios y Señor,
del Sinaí legislador,
que la ley santa promulgaste
y tu poder allí mostraste.
del Sinaí legislador,
que la ley santa promulgaste
y tu poder allí mostraste.
Ven,
vara santa de Jesé,
contigo el pueblo a lo que fue
volver espera, pues aún gime
bajo el cruel yugo que lo oprime.
contigo el pueblo a lo que fue
volver espera, pues aún gime
bajo el cruel yugo que lo oprime.
Ven,
llave de David, que al fin
el cielo abriste al hombre ruin
que hoy puede andar, libre su vía,
con la esperanza del gran día.
el cielo abriste al hombre ruin
que hoy puede andar, libre su vía,
con la esperanza del gran día.
Aurora
tú eres que, al nacer,
nos trae nuevo amanecer,
y, con tu luz, viva esperanza
el corazón del hombre alcanza.
nos trae nuevo amanecer,
y, con tu luz, viva esperanza
el corazón del hombre alcanza.
Rey
de la gloria, tu poder
al enemigo ha de vencer,
y, al ayudar nuestra flaqueza,
se manifiesta tu grandeza. Amén.
al enemigo ha de vencer,
y, al ayudar nuestra flaqueza,
se manifiesta tu grandeza. Amén.
IV
¡Cielos, lloved vuestra justicia!
¡Ábrete, tierra!
¡Haz germinar al Salvador!
¡Cielos, lloved vuestra justicia!
¡Ábrete, tierra!
¡Haz germinar al Salvador!
Oh
Señor, Pastor de la casa de Israel
que conduces a tu pueblo,
ven a rescatarnos por el poder de tu brazo.
Ven pronto, Señor.
que conduces a tu pueblo,
ven a rescatarnos por el poder de tu brazo.
Ven pronto, Señor.
¡Ven,
Salvador!
Oh
Sabiduría, salida de la boca del Padre,
anunciada por profetas,
ven a enseñarnos el camino de la salvación.
Ven pronto, Señor.
anunciada por profetas,
ven a enseñarnos el camino de la salvación.
Ven pronto, Señor.
¡Ven,
Salvador!
Hijo
de David, estandarte de los pueblos y los reyes,
a quien clama el mundo entero,
ven a libertarnos, Señor, no tardes ya.
Ven pronto, Señor.
a quien clama el mundo entero,
ven a libertarnos, Señor, no tardes ya.
Ven pronto, Señor.
¡Ven,
Salvador!
Llave
de David y cetro de la casa de Israel,
tú que reinas sobre el mundo,
ven a libertar a los que en tinieblas te esperan.
Ven pronto, Señor.
tú que reinas sobre el mundo,
ven a libertar a los que en tinieblas te esperan.
Ven pronto, Señor.
¡Ven
Salvador!
Oh
sol naciente, esplendor de la luz eterna
y sol de justicia,
ven a iluminar a los que yacen en sombras de muerte.
Ven pronto, Señor.
y sol de justicia,
ven a iluminar a los que yacen en sombras de muerte.
Ven pronto, Señor.
¡Ven
Salvador!
Rey
de las naciones y piedra angular de la Iglesia,
tú que unes a los pueblos,
ven a libertar a los hombres que has creado.
Ven pronto, Señor.
tú que unes a los pueblos,
ven a libertar a los hombres que has creado.
Ven pronto, Señor.
¡Ven
Salvador!
¡Oh
Emmanuel,
nuestro rey, Salvador de las naciones,
esperanza de los pueblos,
ven a libertarnos, Señor, no tardes ya.
Ven pronto, Señor.
nuestro rey, Salvador de las naciones,
esperanza de los pueblos,
ven a libertarnos, Señor, no tardes ya.
Ven pronto, Señor.
¡Ven
Salvador!
Fuente: Aciprensa
Reunión del Grupo Interdiocesano Levante del
Movimiento de Cursillos de Cristiandad celebrada en Albacete el pasado sábado
25 de octubre.
Estuvieron
presentes los presidentes y consiliarios de los Secretariados Diocesanos de
Murcia, Valencia, Alicante, Castellón, Mallorca y Albacete, así como
representantes de jóvenes del Movimiento.
Entre
otros, fueron tratados los siguientes temas:
- Encuentro
Nacional de Responsables de Jóvenes del MCC que se celebrará en Guadalajara del
7 al 9 de noviembre 2014.
Bajo el lema "Alegría que se renueva y se
comunica", extraída de la exhortación apostólica 'Evangelii Gaudium', se
reunió el Pleno Nacional del Movimiento
de Cursillos de Cristiandad (MCC) de España en la Casa de Ejercicios de
Cristo Rey de Pozuelo de Alarcón (Madrid) durante los días 13 al 15 de junio de
2014, para trazar su Proyecto Evangelizador a corto plazo, en fidelidad a su
carisma original y a su método particular para propiciar el encuentro personal
de los hombres con Cristo.
¿Qué es la Cuaresma?
El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.
En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.
Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.
40 días
La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.
En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.
La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.
http://www.aciprensa.com/fiestas/cuaresma/cuaresma.htm
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